Uno de los factores que suele atentar contra los planes de los empresarios que pretenden mantener equilibrado el mercado interno del azúcar es la negativa sistemática de cuatro ingenios tucumanos a suscribir acuerdos de exportación. En los pactos que se firman para sacar excedentes de azúcar al exterior nunca figuran los ingenios San Juan, Santa Rosa, La Corona y La Trinidad, tendencia que cambiaría cuando se sancione la ley azucarera, que impulsa el Poder Ejecutivo provincial y que trataría la Legislatura el 21 de este mes.

"La ley será para todos, para los 15 ingenios", sintetizó ante LA GACETA el industrial azucarero Jorge Rocchia Ferro, propietario de los ingenios La Florida, Cruz Alta y Aguilares.

El anteproyecto de ley, que es debatido por los factores azucareros en su conjunto, establece la creación de un Instituto de Promoción de Azúcar y Alcohol de Tucumán que, entre otras facultades, se encargará de estimar al comienzo de cada zafra el porcentaje de producción de azúcar que se comercializará en el mercado interno y el volumen que se deberá destinar para almacenamiento en depósitos, como garantía para que se cumplan las exportaciones.

"Lo que no pudimos hacer nosotros, lo hace el Ejecutivo; no se exportó lo que se debería exportar, y es por eso que hay una sobreoferta de azúcar que provoca una baja en el precio", subrayó Rocchia Ferro.

"Si se determina que hay que exportar excedentes, todos los ingenios deberán hacerlo, aún los que nunca exportan. La ley no es para unos pocos", sentenció el industrial azucarero.